Después de dos días de protestas pacíficas frente al Cuartel Militar del 16o Regimiento de Caballería Mororizada, fue destituido el general Brigadier Miguel Ángel Ramírez Canchola, quien se desempeñaba como comandante de la Guarnición de la Plaza en Nuevo Laredo.
El general brigadier había sido señalado por familiares de víctimas por estar relacionado con ejecuciones extrajudiciales por parte de elementos del Ejército a su cargo.
En su lugar, quedó el general Brigadier Diplomado Estado Mayor, Rolando Solano Rivera, quien ya tomó posesión del cargo como el nuevo comandante de la Guarnición Militar en Nuevo Laredo.
Previamente, Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, hizo un llamado a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que destituyera a Ramírez Canchola y solicitó que fuera puesto a disposición de la Fiscalía General de la República “por la ejecución extrajudicial de cinco civiles en hechos ocurridos en septiembre de 2021 en la colonia Nueva Era de este municipio”.
Según Ramos, Ramírez Canchola había sido reubicado para evitar ser investigado en la carpeta de investigación relacionada con esos hechos.
Detalló que en 2024, “soldados del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional ejecutaron a otras víctimas bajo su mando”.