De pérdidas y naufragios se trató el día. Primero, porque la empresa Nacional Estrella Blanca, única alternativa de envíos con precios razonables, está naufragando en los oleajes sucios de la competencia transnacional, y por lo mismo, ante el cierre de algunas de sus propias sucursales locales, debe gestionar estos envíos a otras empresas que no son tan confiables; por lo que una de ellas, casi me pierde todo mi archivo documental de la historia de la frontera. Sin embargo; una vez Estrella Blanca habiéndome salvado del desastre, otros naufragios si que pudieron realizarse; en la compra del texto indispensable para cualquier tamaulipeco, Los Naufragios, de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, que por fin se logró tener, con el pilón del gozo de caminar Donceles, con sus entrañables tiendas de libros viejos, y para cerrar con oro la suerte de tal día, bendije a los chilangos comiendo torta de coliflor y agua de guayaba con agave. Un registro feliz de que las pérdidas y los naufragios, que a veces son copiosos y a veces insalvables; en días gloriosos, como hoy, gracias a los prodigios de dos que tres Ángeles poderosos, el mar está sereno, y nuestro galeón leva anclas para navegar hasta el mero final del horizonte.