Por: Marco Antonio Vázquez Villanueva
En su infinito cinismo dirigentes de la oposición (léase PRIAN y aliados) salen a la calle, también a las redes sociales, y se unen a las protestas en contra de los gobiernos de Morena y algunos de sus liderazgos que han declarado que la localización de fosas clandestinas, de campos de exterminio, son algo lógico por la decena trágica que vivimos antes, cosa que mencionan los morenos tamaulipecos haciendo referencia a los gobiernos del nefasto Egidio Torre Cantú y del prófugo Cabeza N.
Por supuesto, se han dicho barbaridades por parte de actuales autoridades, cometido torpezas, ha faltado sensibilidad para atender el tema de los desaparecidos, se lo decimos por algunos casos en los que se trata mal a familiares de víctimas que en su vida no hicieron otra cosa que trabajar, sin embargo, las situaciones que se han registrado en ese sentido no hacen inocentes ni les da autoridad moral a los miembros de los gobiernos de ayer para hablar siquiera del tema, porque no hay duda que los del pasado son los que nos mantuvieron viviendo una época de terror, de zozobra, del no saber si salir a trabajar culminaría en una noche con cena familiar y todos completos, o buscando a los nuestros, en casos en un sepelio, vaya, como decía la Chimoltrufia, no nos hagamos tarugos, porque hay cosas que ni qué, y en ese sentido la percepción ciudadana es que la autoridad, de ayer y antier, nos vendió en canal a la delincuencia, fueron cómplices al grado de que nunca atacaron al crimen y si lo hacían fue solo a quienes no se ponían guapos con ellos, la situación que vivimos por mucho tiempo da razones para pensar en eso.
Haciendo historia, un par de años atrás llegó a Tamaulipas Alejandro Encinas, Subsecretario de Derechos Humanos en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo hacía con la encomienda de atender a organizaciones que buscaban desaparecidos y para atender víctimas, en su discurso habló de un dato que en su momento causó escalofríos, terror, miedo, dijo, palabras más palabras menos, que tan solo en la administración de Cabeza N se contabilizaron hasta 12 mil desaparecidos, con ese puro dato la pregunta lógica es, ¿dónde pudieran estar?, obvio que hacemos votos para que la inmensa mayoría estén vivos, para que los encuentren pronto, pero también existen la certeza de que algunos no tuvieron tanta suerte y están siendo localizados muertos, resumiendo, decir que puede haber muchas fosas clandestinas o lugares donde se desapareció a personas no es normalizar la violencia, es visibilizar sus excesos, es recalcarles que dejaron muchas familias dolidas, violentadas y que lamentablemente los esfuerzos para localizarlos han llevado a esa clase de espectáculos macabros.
Todo lo anterior viene a colación porque el ahora dirigente del casi fantasmal Partido Revolucionario Institucional, un personaje llamado Bruno Díaz, puso el grito en el cielo y se indignó porque la diputada Eva Reyes, de Morena, declaro que la existencia de fosas es algo común porque somos paso de criminales y, le insisto, quizá las palabras de la legisladora de Morena se lean duras y causen indignación, pero no dijo otra cosa que la cruel realidad.
Vayamos más allá, ni al PRI, ni a los del PAN cercanos al pasado gobierno que también atacan en las redes, les queda hacerse los indignados y cuestionar los comentarios sobre esa posición de la legisladora reynosense porque primero debieron poner el grito en el cielo e indignarse por las desapariciones o los muertos en sus administraciones, concretando, lo mejor que pueden hacer es pedir perdón porque la gran mayoría de los que se están localizando son sus muertos, son el resultado de sus malos gobierno, son sus desaparecidos porque no tuvieron capacidad de gobernar o, peor aún, porque nos vendieron al crimen como lo percibimos muchos.
En lo único que tiene razón el dirigente del PRI, y eso como ciudadano, es que Morena debe seguir trabajando para dar mejores resultados en materia de seguridad pública (aunque no dijo que se debe evitar ser iguales a cuando ellos eran gobiernos).
Conste, eso de trabajar más no es referencia a que se hagan las cosas mal como ayer porque en las comparaciones de esta administración con las dos pasadas realmente estamos casi de lujo, no, no me malinterprete, falta mucho por hacer hoy, la tarea en ese sentido es más difícil de lo que se creía, igual es un hecho que sigue habiendo ejecuciones, muertos, balaceras, enfrentamientos, desaparecidos, pero más realidad es que las cosas están mejorando, se ven diferentes al pasado, los ataques a delincuentes por lo menos son reales, más de fondo y los resultados, si se continúa por el mismo camino, serán una base sólida para resolver estos problemas en los siguientes años.
Conclusión, las declaraciones de panistas y priístas, sus virulentos ataques al actual gobierno y sus afines, no es otra cosa que cinismo, que intentar culpar de sus muertos y desaparecidos a los de hoy como si el crimen se hubiera inventado después de que se fue Cabeza N, exacto, las declaraciones solo nos dejan constancia de que los prianistas resultaron más cabrones que bonitos e intentan hacer culpables de sus actos a los contrarios, ándele, como si nadie los conociera, como si nadie los hubiera padecido…