El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, evadió responder a señalamientos en su contra que lo califican como un narcogobernador y apuntó que él, como gobernador, no se mete en pleitos.
En entrevista con el periodista Julio Hernández López, Jara Cruz evadió la pregunta expresa sobre los comentarios de Benjamín Robles, dirigente del Partido del Trabajo (PT) en Oaxaca, quien acusó al gobernador de querer hacer una nueva Constitución en «lo oscurito» para protegerse y acusó que el mandatario privilegiará que su sucesor tenga vínculos con el crimen organizado.
«Bueno, te quiero comentar que, junto con Benjamín, estuvimos en el Gobierno de Gabino Cué, él fue su secretario técnico particular y tuvo otros cargos, pero que yo sepa ni José Murat, ni Ulises Ruiz, ni el propio Gabino ni Alejandro Murat visitó los 570 municipios. ¿Que no hay atención cercana?, claro que la hay» apuntó.
Además, el gobernador dijo que hay carpetas de investigación integradas contra el exgobernador, Alejandro Murat, sin embargo, aseveró que por el debido proceso no podía revelar si las denuncias interpuestas son directamente contra Murat.
«Te quiero comentar que está en proceso el tema y por respeto al procedimiento no te puedo dar más datos… nosotros recibimos una deuda de 32 mil millones de pesos, no sólo de su gobierno, sino de varios gobiernos pero, en la actualidad, tengo entendido que en los seis años de la cuenta pública del gobierno de Alejandro Murat, llegó a 3 mil 500 millones de pesos que aún no han podido solventar ese recurso y, lo otro, una deuda de un decreto 809 por 3 mil 500 millones de pesos que tampoco pudo comprobar», dijo.
Las ambiguas respuestas del gobernador se dan luego de que el dirigente del PT en Oaxaca señaló que Jara Cruz «se ha convertido en el peor gobernador en la historia de Oaxaca, y eso que el título es muy ansiado por muchos exgobernadores de la época neoliberal».
En entrevista para Astillero Informa, el dirigente petista reveló que en distintas partes del estado han aparecido mantas del crimen organizado que vinculan tanto a Jara como a sus cercanos con «cosas turbias».